Son el resultado de una elaborada combinación de materias primas naturales, como arcillas y compuestos orgánicos minoritarios; fusionados a temperaturas de un mil doscientos grados (1,200º) y compactados a treinta mil toneladas (30,000T) de presión. ¿El resultado? óptimas propiedades mecánicas.









Imágenes representativas. Producto final puede cambiar en tonos y vetas.



La superficie no porosa de la piedra sinterizada inhibe el crecimiento de bacterias, moho y hongos. Esto la convierte en una opción higiénica para cocinas y baños, donde la limpieza es fundamental.
Las placas de piedra sinterizada son muy duraderas y resistentes al rayado, al impacto y al calor. Están diseñadas para soportar un uso diario intenso. Es un material denso que es menos propenso a dañarse o agrietarse en comparación con otros materiales.
A diferencia de algunas piedras naturales, la piedra sinterizada es muy resistente a la luz UV. Esto significa que no se desvanecerá ni se degradará cuando se exponga a la luz solar, lo que la hace adecuada para aplicaciones tanto en interiores como en exteriores.
La piedra sinterizada de gran formato no es porosa, es decir, no absorbe líquidos. Esto la hace muy resistente a las manchas de sustancias domésticas comunes como el café, el vino y los aceites. También es fácil de limpiar, ya que las manchas se pueden quitar sin llegar a penetrar en la superficie.
Debido a su durabilidad y resistencia al desgaste, la piedra sinterizada de gran formato, tiene una larga vida útil. Puede conservar su belleza y funcionalidad durante muchos años con el cuidado adecuado, lo que reduce la necesidad de reemplazos frecuentes y ahorra costos a largo plazo.
La piedra sinterizada es una opción sostenible, ya que a menudo incorpora materiales reciclados y utiliza un proceso de fabricación energéticamente eficiente. También es reciclable al final de su ciclo de vida.





